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El precio de la no-guerra

Notas sobre el cuento “El milagro de Julio” de Nellie Campobello

Cezanne Danielle Nieves Flores


La Revolución Mexicana fue un evento que redibujó nuestro país. Un conflicto armado entre hermanos que cobró más de un millón de vidas. La historia la escriben los vencedores, pero ¿qué hay de aquellos hombres anónimos que lucharon por su país? ¿Acaso los recordamos? Recordamos a Villa, Zapata, Madero, Carranza y Obregón, pero nos hemos olvidado de aquellos héroes locales que bajo el mando de estos hombres se enfrentaron con valentía a una guerra que cambió la realidad política de México. Para nuestra fortuna, una pequeña niña, bajo su mirada inocente, se dio a la tarea de revivir a estos hombres a través de la escritura. La obra Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de México (1931) de Nellie Campobello1 nos permite mirar con ojos limpios el espectáculo de violencia. Entre sus páginas sobresale “El milagro de Julio”, la historia de un hombre que dio su vida a cambio de la no-guerra, un intercambio divino otorgado por la Virgen del Rayo. Para realizar un estudio del cuento, pretendo revisar el intercambio entre la vida y el milagro a partir de la teoría actancial de A. J. Greimas. Tomo también, como referencia, las ideas de Blanco y Bueno en Análisis semiótico (1989) y de Jazmín G. Tapia Vázquez en “Los límites fantásticos en ‘El milagro de Julio’ de Nellie Campobello” (2020). ¿Qué estarías dispuesto a dar por la no-guerra? ¿La vida será un precio justo? Ante una cotidianidad que trascurre en medio del campo de batalla sólo queda esperar un milagro.

La guerra de revolución no sólo trajo cambios políticos y económicos, sino que también abrió nuevos caminos para el arte. En la narrativa, el cuento y la novela fueron las formas más recurrentes para asimilar la nueva realidad, una realidad bélica. En medio de un universo de escritores de la revolución, Nellie Campobello es una de las pocas voces femeninas, cuya obra ya citada tenía la intención de reivindicar la injuria de algunos personajes de la revolución, en especial la de Francisco Villa, quien fue ídolo de la autora. Cartucho está dividida en tres partes, “Hombres del norte”, “Fusilados” y “En el fuego”, las cuales constan de relatos cortos de personajes de El Parral y Villa Ocampo, contados bajo la perspectiva de una niña. Campobello rescata las experiencias de esos hombres olvidados, de quienes nunca tuvieron voz. Ahora bien, el cuento que nos ocupa se titula “El milagro de Julio”, la historia de un hombre valiente cuyo deseo era “hacerse chiquito” para no combatir en la guerra, pues hacerlo significaba enfrentarse a su familia y amigos. Devoto de la Virgen del Rayo, esta le concedió su deseo. Durante un combate murió calcinado y su cuerpo se volvió chiquito, era ya otra vez un niño… había ocurrido un milagro. Ante la búsqueda de un bien común, las familias se vieron obligadas a renunciar a los lazos que las unían. El apoyo a los diferentes generales fragmentó la realidad social. Así, la historia de Julio es la de un hombre que no temía a la muerte, pero que no estaba dispuesto a participar en el sinsentido de la guerra.

Todo parece indicar que el actante sujeto Julio obtuvo lo que deseaba. La Virgen del Rayo le concedió el milagro de “volverse chiquito” para ya no tener que participar de la guerra. Sin embargo, tuvo que pagar con su vida, lo que nos lleva a pensar que Julio obtuvo lo que deseaba, pero no de la forma esperada. ¿Qué sucedió realmente, de verdad fuimos testigos de un milagro o lo ocurrido es sólo una consecuencia de la guerra? El intercambio es una transacción de objetos entre sujetos. Teniendo en cuenta que

S1 posee un Objeto mientras que S2 posee otro Objeto, del que puede desprenderse. Para ello hace un intercambio con S1 con base en Objetos que este puede dejar de tener. […] S1 se desprende de un Objeto a cambio de la unión con otro Objeto, que pertenecía a S2. A su vez, S2 se desprende del Objeto con el que estaba unido para unirse con el Objeto que pertenecía a S1 (Blanco y Bueno, 1989, p. 96).

De modo que Julio y la Virgen se desprenden de sus objetos para obtener el objeto del otro: el objeto de Julio es la vida, y el de la Virgen, el milagro. La Virgen otorga el milagro a Julio a cambio de su vida.

Si consideramos la situación desde la perspectiva de Julio se trata de un programa de desposesión transitivo, dado que en ningún momento del relato decide ofrecer su vida a cambio del milagro; en realidad esta le fue arrebatada para así obtener su milagro. No hay un contrato o mandato que estipule que Julio deba desprenderse de su vida; sin embargo, parece la única solución. Ante un conflicto bélico en el que se ve obligado a enfrentarse violentamente contra el tejido familiar y social, no tiene muchas opciones. La realidad se reduce a “se mata o se muere”, no hay más.

Ante una cotidianidad que se rige por el “se mata o se muere” Julio no tiene más remedio que participar en la guerra. El deber-hacer lo obliga a formar parte de ella, pero expresa su deseo de no-guerra a través de querer “hacerse chiquito”, es decir, volver a la infancia. Sin embargo, los deseos de Julio no se reducen a un único objeto, sino que además anhela la vida. El objeto vida es la capacidad de permanecer en este mundo y eso significa estar libre de la amenaza que produce la guerra. No obstante, sabemos que a Julio le fue arrebatada su vida como resultado de una transacción entre él y la Virgen. Dado que

al volver a la iglesia, todos entraron corriendo, Julio fue el último. Apenas pudo llegar; ya iba herido. Se recargó en la puerta por dentro. Cuando lo buscaron, el milagro se había hecho. Julio estaba quemado. Su cuerpo se volvió chiquito. Ahora era ya otra vez un niño” (Campobello, 2018, p. 110).

Es curiosos cómo este intercambio entre los sujetos actantes resulta exitosa en apariencia, porque Julio obtuvo la no-guerra pero dio su vida a cambio. Por su parte, el objeto milagro es un suceso extraordinario que se explica con la intervención de la Virgen del Rayo. De modo que la única forma de adquirir la no-guerra es a través del objeto milagro, pero Julio no puede tener el milagro y la vida al mismo tiempo. En este punto me resultan significativas las reflexiones de Tapia Vásquez, quien afirma que se produce cierta ambigüedad en el relato debido a que el anhelo del protagonista por volver a la infancia es la causa de su misma muerte violenta. Yo creo que todo se reduce a un conflicto en el que el protagonista no puede adquirir dos objetos al mismo tiempo y que se resuelve con la desposesión de su vida por parte de la Virgen. En un mundo de guerra la vida resulta imposible, el milagro parece la única solución.

La no-guerra parece un deseo imposible para la mano humana, pero no para la divina. La Virgen, conmovida por el deseo de Julio y este, siendo un fiel devoto, pudo disfrutar de su milagro. Enterrado en una caja pequeña y llevado a tierra santa arrullado como si estuviera en una cuna, finalmente volverá a la infancia. Sí, Julio murió a mano de la violencia de los villistas, pero gracias a la intervención divina se volvió chiquito y ya no tendrá que padecer los horrores de la guerra. En conclusión, la muerte de Julio se explica como resultado de la voluntad divina en la que el sujeto obtuvo su deseo de la no-guerra a cambio de su vida. Dado que el intercambio resultó en un conflicto en el que no podía recibir el milagro y la vida, el sujeto de la transformación, es decir, la Virgen, optó por tomar la vida de Julio para que este obtuviera su milagro, ya que él no era capaz de volver a la infancia por su cuenta. De modo que, aunque el sujeto actante Julio no obtuvo lo que deseaba de la manera esperada, la transacción parece exitosa, pues ambos sujetos se desprendieron de sus objetos para obtener el objeto del otro. En lo personal, “El milagro de Julio” me parece un relato que nos deja boquiabiertos al ser testigos del precio de la no-guerra, pues el hecho de que Julio obtuviera su deseo a costa de su propia vida nos hace pensar en la cruel violencia que vivieron estos hombres en medio de la Revolución. La vida por un milagro. Esta es la inocencia de una niña que trata de explicar la muerte de un hombre como un suceso maravilloso producto de la intervención divina. Una respuesta a los horrores padecidos por la guerra.


Nota

1 Francisca Ernestina Moya Luna, conocida como Nellie Campobello, es considerada la primera narradora moderna del siglo XX mexicano.


Bibliografía

Blanco, Desiderio y Bueno, Raúl (1980). “Programas narrativos”. En Metodología del análisis semiótico. Lima: Universidad de Lima.

Campobello Nellie (2018). Cartucho. Relatos de la lucha en el norte de México. [Libro electrónico]. México: Brigada Cultural.

Julio Arguijo, Mitzi (2019) “Cartucho, Nellie Campobello y la literatura de la Revolución Mexicana”. Revista Universitaria, 18. Recuperado de https://revistauniversitaria.uaemex.mx/article/view/13391.

Tapia Vázquez, Jazmín (2020). “Los límites fantásticos en ‘El milagro de Julio’, de Nellie Campobello”. En Pirandante, 5. Recuperado de https://pirandante.filosofia.uatx.mx/wp-content/uploads/2020/08/Los-l%C3%ADmites-fant%C3%A1sticos.pdf.


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